Capítulo 1

Lo más extraño que
ha pasado jamás.

En la escuela de Mimu todos los niños y niñas tiene cosas en que se parecen, y otras en que se diferencian. . Todos tienen largos brazos rayados, cuernos en la cabeza y a muchos les encanta bailar. Además, todos los niños y niñas tienen los mismos derechos humanos. A pesar de las diferencias, todos y todas se divierten mucho juntos. Todos excepto Badi, el niño nuevo. Badi luce diferente a todos los demás; tiene largas piernas y brazos sin rayas, un solo ojo y un solo cuerno y es que Badi viene de un país diferente. Mimu nunca ha hablado con él, pero siempre que lo ve piensa “que extraño es”.

Hasta que un día, algo ocurrió. Mimu y su familia debieron mudarse a otro país.

Capítulo 2

Un lugar diferente a
primera vista.

Mimu siempre recuerda lo primero que vio al llegar a su nuevo país. Las personas, a pesar de tener los mismos derechos que en su país, eran de largos brazos y piernas, con un solo cuerno y un solo ojo, muy parecidas a Badi, el compañero nuevo de su escuela anterior. El primer día de escuela, Mimu temía que sus nuevos compañeros y compañeras no quisieran hablar y jugar con ella, por ser nueva y diferente al resto. Y es que todo lo que Mimu conoce es el lugar donde nació y creció. Las canciones que allá se cantaban, los bailes que allá se bailaban en familia, la comida deliciosa y los colores de sus casas. Todo era diferente aquí.

Capítulo 3

La llegada del nuevo
compañero de curso

Sentada en su pupitre, Mimu miró a sus nuevos compañeros y compañeras intentando encontrar algún parecido con alguien. Un niño alto de tres ojos y sombrero, una niña que llevaba puesto un poncho a cuadros, un niño con camiseta a rayas y un bolso con estrellas en él. Tan concentrada estaba Mimu en buscar las diferencias de cada niño, que no notó lo único que todos tenían en común. Todos le sonreían. Tampoco notó lo rápido que pasó la hora hasta que el timbre del recreo sonó.

Mimu estaba sentada sola mirando los videos de sus antiguos bailes, cuando su profesor se acercó a ella.

Capítulo 4

Aprender sobre
nuestra identidad.

¿No te tienes ganas de ir a jugar con los demás?” le preguntó el profesor. “No sé a qué juegan, ni qué les gusta, ni nada”, respondió Mimu. El profesor, mirando a los niños y niñas, le explicó “Todos son diferentes y tienen diferentes nacionalidades, tienen diferentes costumbres y se divierten con diferentes cosas. Lo entretenido está en conocerles.” Mimu lo miró desconfiada y dijo “Pero yo no quiero ser de este país” hizo una pausa y remató “¡a mi me gustan mis costumbres y mis juegos!”.

El profesor entendió perfectamente lo que Mimu decía y sonriendo le dijo “Hoy, aquí todas las personas somos diferentes, pero no siempre fue así. Voy a contarte una historia. Mi historia.”

Capítulo 5

Mi historia no
será la tuya.

“Siendo muy joven” dijo el profesor “tuve que dejar mi país de origen. Al llegar aquí, yo era el primer extranjero que los había visitado jamás. Nadie aquí conocía mi país y para ellos, yo no era de ningún lugar. No podía enseñar en las escuelas o comprar una casa para vivir. ¡Pero yo si tengo una nacionalidad! Todas las personas tenemos derecho a tener una nacionalidad. Con el tiempo eso cambió, llegaron más extranjeros y yo me integré a este país.” Mirando a Mimu dijo “Todas las personas venimos de un lugar único, y la mayoría tenemos una nacionalidad. Pero al compartir costumbres, estas puede volverse valioso para nuestra vida, que va sumando experiencias y riqueza.” Mimu miró al grupo de niños y de un salto se levantó.

Capítulo 6

De vuelta en casa,
hay un nuevo amigo.

Bastó que Mimu diera dos pasos para que los niños y niñas se acercaran a ella. “Que linda es tu bufada” le dijo una niña alta de lentes, “¿Estabas viendo bailes? ¡A mí me encanta bailar!” dijo sonriendo la niña del poncho a cuadros. Todos eran diferentes y divertidos, todos compartían con el resto sus costumbres y juegos.

Luego de un año, Mimu y su familia regresaron a su país de origen. Todo era igual que antes, excepto por una cosa. Ahora Mimu sabe que no importa de qué nacionalidad eres, si puedes encontrar amigas y amigos en el camino. Ahora Mimu tiene un nuevo amigo con quien jugar: Badi, el gran bailarín.